Mostrando entradas con la etiqueta Estatutos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estatutos. Mostrar todas las entradas
0 coment.

¿Trump = Podemos? NO, pero están más cerca de lo que muchos piensan.






Dejemos claro que el populismo no es una ideología, sino una estrategia consistente en usar unas técnicas, unos medios –por más que lo neguemos, al alcance tanto de la izquierda como de la derecha– que proponen realizar, consciente o inconscientemente, promesas electorales –muchas de ellas totalmente imposibles– que enfrenta profundamente a una parte de la sociedad contra la otra.

Posteriormente, la realidad y los controles democráticos permitirán unas e impedirán llevar a buen, o mal, fin a otras. Más estas últimas, cuanto más poder y eficiencia posean los controles democráticos (Check & balance) que existan en esa sociedad (Sistema).

Lo terrible es que –al margen de lo que se pueda plasmar en Leyes y lo que no– desde el principio esa sociedad queda irremisiblemente polarizada y profundamente enfrentada entre sí, y esto hay que saber restañarlo y gestionarlo. Facultad para la que no suelen estar dotados, ni capacitados, estos populistas. 


¿Acaso no habrían existido estos incidentes de las principales ciudades nortamericanas de haber perdido Trump? Cuando lo había anunciado, que el no admitiría la derrota de ninguna manera. 

Si quieres saber qué sería peor, si el Populismo de Izquierda o el Populismo de Derecha, comencemos a contar víctimas del Nazismo y, por ejemplo, del Comunismo ruso.



Justo por eso, los Populismos de izquierdas, y/o de derechas, son intrínsecamente movimientos puramente perversos y verdaderamente prefacistas y autodestructivos. Pueden estar muy alejados, según la "ideología" de la que se disfrazan, pero son hermanos idénticos por los medios usados y sus terribles consecuencias.
Ahí es donde se igualan, indiscutiblemente podemistas, lepenistas, secesionistas catalanes, brexistas, trumpistas y el resto de grupos de populistas, como los que están encumbrándose en Europa y el resto del Mundo.


 

.
Read more »
0 coment.

SCD. En defensa de los actuales Estatutos




Por qué estropear lo que ha demostrado
funcionar adecuadamente. 


Sólo una referencia a las palabras introductorias del Presidente, con las que parece pretenda justificar los cambios estatutarios presentados.

En mi opinión, los Estatutos actualmente en vigor, lejos de ser la fuente de los problemas surgidos, han permitido atajarlos. Unos estatutos, son simplemente una herramienta, y no están para prever que se tomen erróneas decisiones –a pesar de que se dijo que no se iban a tomar– y además de ser avisados, los que las tomaron, de sus posibles consecuencias por quien, sin éxito en sus denuncias, sí las vieron venir. Lo que nadie puede negar es que los estatutos tuvieran o permitieran los recursos para salvar las situaciones.

Y, algo que me preocupa altamente, en mi opinión cometeremos el mayor error posible si pensamos parar los ataques a la independencia interna y externa de SCD, transformándo a nuestra formación en un miembro más de la partitocracia, mimetizandola con  las formas de actuar de ésta y reduciendo y escamoteando hasta los más mínimos controles democráticos. Y es con el ánimo de que coincidan conmigo la mayoría de los que hemos llegado hasta aquí, por lo que inicio este escrito.

No se lucha contra los ataques a nuestra independencia y nuestra democracia interna, convirtiendo a esta última en un burdo remedo de lo que queremos instaurar en la sociedad. Esa sería su gran victoria, la de la casta, pues nos obligarían a ser y actuar como ellos. 


La verdad es que si no conociera la intención de cambiar los estatutos desde hace algún tiempo, por mi entonces pertenencia al Comité Ejecutivo de SCD, lo primero que me preguntaría como simple afiliado, sería por qué ha sido ahora cuando se realiza una propuesta de cambios tan radicales sobre unos Estatutos que sólo llevan en vigor desde el pasado 6 de Octubre, unos escasos 5 meses, habiendo perdido  la oportunidad que tuvimos en Diciembre de modificarlos durante la 1ª Asamblea General. Desde luego habría sido bastante más fácil. Aunque al respecto, tengo mi opinión personal, prefiero silenciarla, no porque con ello se desvele el secreto de la piedra filosofal o vaya a motivar la inversión del giro de la tierra, sino porque dicha opinión me la he formado disponiendo de un cargo de confianza, cuya supuesta confidencialidad, prefiero guardar.

La pregunta que indudablemente sí me planteo, como ex-miembro del Comité Ejecutivo y como simple afiliado es qué existía tan ¿peligroso? en la redacción anterior de los Estatutos que obligaran al Presidente a plantear de forma tan repentina, su modificación. Como da la casualidad de que el que suscribe debe asumir gran parte de responsabilidad en su redacción, voy a usar parte de la declaración de principios que acompañó los primeros borradores de los Estatutos para que quede claro el espíritu bajo el que se acordó  abordar su redacción. 

"La idea de partida de esta propuesta de Estatutos, es la de reflejar en nuestro partido, todo aquello que hemos venido defendiendo como condición si ne qua non, para acabar con el sistema partitocrático actual y regenerar en la sociedad española los valores éticos tan escasamente exteriorizados hoy en día.

Para ello será necesario que el sistema de organización y funcionamiento implementado a través de estos Estatutos en Sociedad Civil y Democracia, sea ejemplo, ante la sociedad y ante el resto de partidos, del nivel de participación ciudadana (afiliado), democracia y transparencia que reivindicamos para la política española: 


  • Listas abiertas. En un partido de corte presidencialista, es lógico pensar que el presidente querrá rodearse de su equipo de trabajo. Pero considerando que defendemos las listas abiertas, hagamos como solicitamos que se haga para con el Presidente del Gobierno. Los candidatos a la Presidencia del Partido se presentan per se, nombrando directamente, y publicitando previamente a la Asamblea, al equipo de colaboradores que estime oportuno. Remarcando que la elección de estos, es decisión exclusiva, y bajo su responsabilidad, del candiodato a Presidente, como ocurre con el Presidente de Gobierno y sus ministros. mientras que  para el resto de elecciones internas y externas, se procederá por el sistema de primarias en listas abiertas.
  • Separación real de Poderes. Implantación de un auténtico y operativo sistema de “check & balance”. El órgano ejecutivo, Presidencia/Comité Ejecutivo, dispondrá de una amplia libertad de acción pero, contando con la mayoría pertinente del Consejo de Dirección y el aval de la Comisión de Garantías, se podrán revisar acuerdos del Comité Ejecutivo."  
No deseo extenderme por lo que dejo aquí el texto citado, ya que tenemos suficiente para rebatir, en mi opinión, los cambios propuestos.

¿Qué cambios importantes se han introducido en la nueva propuesta de Estatutos?

Tras una somera lectura de los documentos:

1º-    En mi opinión la más grave: El Consejo de Dirección deja de ser el máximo órgano deliberativo y de control del Partido entre Asambleas Generales, a ser el máximo órgano de consulta del Partido entre Asambleas Generales o, como dice el presidente en su carta de presentación de los cambios –con cierto desdén, en mi opinión– ,"es órgano que aparece como de consulta y asesoramiento, siendo informado de decisiones adoptadas. Su presencia tiene sentido siempre que la elección del Presidente sea por período plurianual,…" Vamos que tanto podía estar, como podía no estar. Sin embargo, a continuación se afirma: "Es un  órgano que recibe una función importantísima: puede convocar una Asamblea Extraordinaria del partido con un único punto del Orden del Día: la destitución del Presidente." –cosa arto imposible como ya veremos(1)–. Vamos a lo concreto:


  • Desaparece la capacidad deliberativa del Consejo de Dirección –deliberar: considerar atenta y detenidamente el pro y el contra de los motivos de una decisión, antes de adoptarla, y la razón o sinrazón de los votos antes de emitirlos.– Esa capacidad queda restringida exclusivamente al Comité Ejecutivo ¿por falta de preparación de los consejeros, porque alguien no se fía de ellos o porque en el Comité Ejecutivo no tiene otra cosa que hacer?
  • Desaparece la más importante y mayor garantía de la democracia interna entre Asambleas, la capacidad controladora del Consejo de Dirección –control: comprobación, inspección, fiscalización, intervención–. Desaparece esa capacidad de control, "Chekc & Balance", fundamental para el ejercicio real de la democracia en toda formación. Salvo el verse obligados a usar por  una simple discrepancia puntual –improbable, pero posible–, la extrema –pero única–, capacidad que se le deja al Consejo de Dirección, de tratar de organizar una Asamblea General Revocatoria por una dificilísima mayoría de 2/3, como veremos(1). Vamos, matar moscas a cañonazos. Prefiero pensar que esto, más que una gran ¿trampa? ha sido un error motivado por lo apresurado de los cambios, antes de que se haya pensado en que somos perfectos estultos.
Esta modificación deja al partido sin la más mínima capacidad de control y reacción sobre una posible decisión ilegítima del Presidente/Comité Ejecutivo. Lo he dicho siemepre: la mejor forma de que no suceda una desgracia, es que ésta no pueda suceder, para eso están los Estatutos y Reglamentos y, por pura estadística, antes se le iría la olla al Presidente, que al conjunto de los miembros del Consejo de Dirección.
    

Creo que la redacción de la capacidad controladora que tanto parece inquietar es:
 

"El Consejo de Dirección, por acuerdo de la mayoría absoluta de sus integrantes, tiene la facultad de revocar las decisiones del Presidente/Comité Ejecutivo, cuando las estime contrarias a Los Fines de Sociedad Civil y Democracia a sus Estatutos o a los documentos aprobados que fijen la líneas políticas o ideológicas.

Este acuerdo podrá ser recurrido con carácter de urgencia por el órgano afectado ante el Comité de Garantías, cuya decisión sobre el asunto será definitiva y de obligado cumplimiento.
 

Con igual mayoría y con igual posibilidad de recurso, el Consejo de Dirección tendrá la potestad de reprobar la actuación de cualquier miembro del Comité Ejecutivo."  

¿Le preocupa al Presidente que, si con una decisión suya se atenta contra uno de  nuestros fines, principio estatutario o programas políticos, se le pueda enmendar la plana, con todas las salvaguardias y garantías resaltadas en este punto? ¿De verdad?, Pues a mí y a algunos de los que estamos en SCD, eso nos tranquiliza.
 

Igualmente desaparecen de un plumazo las siguientes funciones:
  • Aprobar, a propuesta del Presidente/Comité Ejecutivo, la participación del Partido en las elecciones locales, regionales, nacionales y europeas, así como los programas o programas marco.
  • Aprobar los presupuestos, el informe de gestión y el documento de estrategia política que presentará anualmente el Presidente/Comité Ejecutivo.
  • Se le elimina a la Mesa del Consejo de Dirección, el derecho a conocer todos los acuerdos tomados por el Presidente/Comité Ejecutivo, con indicación de aquellos que por su naturaleza deberán ser secretos para el resto del Consejo de Dirección y del partido, temporalmente. Este "informar de lo que me da la gana", lejos de diferenciarnos por el ejercicio de la transparencia, de los modos de la partitocracia reinante, nos acerca a ellos.
  • El Consejo de Dirección creará obligatoriamente en su seno una Comisión Ecomómica, y un Comité Electoral cuyas funciones y composición se determinará de manera reglamentaria. Se hace desaparecer un órgano crucial para evitar, por ejemplo, casos Bárcenas. La Comisión de Economía, destinada a fiscalizar, más en el  día a día, las cuentas del partido y un Comité Electoral que velará por la transparencia y limpieza de los procesos electivos. "Todos esos momentos se perderán... en el tiempo... como lágrimas en la lluvia." Y más casta todavía.
  • De toda la capacidad de desarrollo Reglamentario, no sé si será casualidad –¿quién cree ya en las casualidades?–, al Consejo de Dirección se le hurta el desarrollo del Reglamento para Elecciones de Candidaturas Externas en Internas. Consecuencia de ello es que se eliminan las anteriormente expresadas "listas abiertas", transformándose en una fugaz promesa de "primarias", así sin más. Las listas abiertas, las que permiten presentarse a cualquier afiliado para un puesto en esas listas, han sido sustituidas por una promesa de primarias que se pueden reducir a elegir entre A, B y C, todos propuestos por el Comité Ejecutivo. Unos estatutos, no son unos reglamentos, pero se salvaguarda en ellos aquellas líneas rojas que todos hemos decidido no sobrepasar. Dejar a que la interpretación reglamentaria, nos de listas democráticas o listas cerradas e impuestas entre Málaga y Malagón, no es de recibo.
Si el problema hubiera sido evitar elecciones como las de Valencia, se podrían haber fijado salvaguardas a priori o a posteriori, infranqueables para cualquier advenedizo, pero democráticas y con garantías. Luego ese no debe ser el problema.

2º-    Se designan desde el Comité Ejecutivo todos las responsabilidades territoriales, provinciales y locales, fiscalizando y supervisando desde el mismo Comité Ejecutivo la ejecutoria de dichas responsabilidades ad infinitum. Esto es también especialmente grave(1) 

3º-    Se institucionaliza un voto por correo, restringido a las propuestas del Orden del Día, excluyendo las enmiendas presentadas a las mismas. Esto es un motivo claro de impugnación. Mientras, sólo se "intentará" la posibilidad del voto "on line", pot lo que me he podido informar, bastante más posible de lo que se reconoce.

4º-    Se elimina: "Recabar información del Consejo de Dirección, u órgano de dirección en el que, por aplicación del Reglamento correspondiente se delegue, cuando considere que ha existido vulneración de sus derechos como afiliado por parte de otro afiliado o de algún responsable u órgano de dirección del Partido, recibiendo respuestas razonadas del órgano correspondiente." Supongo que no se pretende dejar en total indefensión al afiliado, frente a cualquier abuso, pero no se podría ser más eficaz, si trataran de hacerlo.

5º-    Se elimina el apoyo tácito a cualquier candidatura a listas internas del partido.

6º-     Se aplica la máxima circense del "¡Más difícil todavía!", se suben todos los porcentajes necesarios para presentar propuestas desde las bases y/o aprobarlas. Pasa del 15 al 20% las fimas necesarias de afiliados para modificar los fines del partido. Las firmas de consejeros necesarios para una convocatoria extraordinaria del Consejo de Dirección, pasa del 33 al 50%.



                                  Juan Espino (afiliado)



–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––
(1)    Teniendo en cuenta que los Responsables Territoriales son, a su vez, consejeros de dirección natos, tendremos, un total de 19 Consejeros no electos + el Presidente. En el hipotético caso de que continúen los actuales 31 consejeros elejidos por la Asamblea y, por tanto independientes, tendríamos un total de 51 consejeros, cuyas 2/3 partes sería de 34 consejeros. ¿Alguien pretende convencerme de que, con el color que tomarían las cosas de aprobarse la modificación propuesta, habrán 3 Responsable Territoriales que se unirían a una  forzosa unanimidad de consejeros independientes para convocar una Asamblea Revocatoria? ¡Por favor!



.
Read more »
0 coment.

Enemigo mío

El título de esta aceptable película de ciencia-ficción, viene a cuento porque así, como enemigos, nos identifica quien, por sus responsabilidades, debiera tener bastante más prudencia en sus calificaciones y declaraciones. Además, viene ni que pintado porque desde quien detenta la exclusiva de la información interna del partido –la misma persona–, se ha trasladado a la inmensa mayoría de los afiliado vía portada de la web del partido, blog personal –enlazado en la portada de la web del partido– o asambleas y reuniones organizadas por el partido, la idea de que los expedientados, herejes, críticos, no oficialistas o como se nos quiera llamar, somos unos individuos desleales, resentidos, a sueldo de quienes quieren destruir al partido o directamente volcados en su destrucción. Todo ello, sin la menor posibilidad de contestación interna, discreta y directa a los afiliados, porque ninguno de nosotros, los expedientados, tiene acceso, ni ahora ni antes, al monopolio de la comunicación interna. Cualquier persona medianamente inteligente aceptaría que si alguien pretendía anular cualquier comunicación horizontal entre afiliados, ha conseguido un éxito pleno.


Consecuencia de todo ello es que realmente se ha instalado entre la afiliación esa imagen de seres destructivos, envidiosos y ansiosos de poder (quítate tú que me pongo yo). Y esto ocurre por varias causas:
  • En la mayor parte de los compañeros porque no tenían conocimiento de problema alguno en el partido, o muy parcialmente, de forma confusa y poco fiable y ante cualquier duda ¿quién puede competir en credibilidad con Rosa ante una afiliación desconocedora de cualquier conflicto?
  • En otros porque para ellos, lo que digan "sus líderes" sea lo que sea, va a misa, por muy laicos que seamos.
  • Otros, muy similares a los "fieles a los líderes", piensan que lo importante es el mensaje que se da a la sociedad, sin pensar que en democracia –y menos hablando de regenerarla– el fin nunca puede justificar los medios, aquí es rotundamente inaceptable el fuego amigo o las víctimas colaterales.
  • Finalmente un grupo de ellos porque agradecen una limpia de posibles competidores ya que trepas, los hay en todos los lados (oficialistas y herejes).
Hay compañeros que me conocen y me saben incapaz de realizar cualquier fechoría contra el proyecto UPyD. Otros que me conocen menos, e incluso se definen como críticos, pero digamos, dentro de un orden, su forma de ver las cosas no les permite respaldar algunas de nuestras/mis actuaciones. Tampoco faltan los que en un principio estuvieron a nuestro lado pero el miedo a la soledad del "señalado" les hizo dar el paso atrás, retaguardia de la que ya no saben escapar por más que algunos lo intentan. En fin, muchos a los que por ser compañeros me pide el cuerpo facilitarles una aclaración, a la que procederé a continuación y que, si es acogida con una mente abierta y democrática, es posible que modifique esa su forma de vernos. Esta aclaración va dirigida tanto a los que han sido convencidos para considerarnos como enemigos, como a aquellos que se piensan independientes y prefieren, sin llegar a calificarnos como enemigos, la comodidad de huirnos como si de unos "freaks" peligrosos se tratara.


Querido enemigo mío:

¿Qué nos convirtió en enemigo? Mejor dicho: yo no soy, ni me siento, enemigo tuyo. ¿Qué hace que, al menos, tú me percibas con enemigo? ¿Nos hemos enfrentado en algún momento? ¿Te he empujado en alguna fila para reclamar un puesto en listas del partido? ¿Me has oído negarme a colaborar en trabajos del partido? ¿Me has oído atacar los principios del Manifiesto o de nuestro Programa Electoral? Entonces, que te hace sentir que soy tu enemigo:
  • ¿Acaso consideras que en el mundo actual lo importante es alcanzar los objetivos, como sea? Porque yo no.
  • ¿Acaso piensas que en el fin justifica los medios? Porque yo no.
  • ¿Acaso aceptarías mirar para otro lado mientras se violan los derechos de un compañero? Porque yo no.
  • ¿Acaso consideras coherente con lo que representa UPyD que un responsable del partido insulte injustificadamente a personajes político y compañeros de partido? Porque yo no.
  • ¿Acaso estimas razonable que por idéntico hecho se expediente a un compañero y a otro no? Porque yo no.
  • ¿Acaso crees todo lo que te dicen sin cuestionar, al menos, aquello que te chirría a la razón? Porque yo no.
  • ¿Acaso apruebas que el ideólogo de diario del partido cambie diametralmente de opinión sobre temas fundamentales para el partido, sin explicación alguna? Porque yo no.
  • ¿Acaso ignoras que el reglamento del Congreso, modifica los Estatutos, cosa ilegal pues es de un rango menor? Porque yo no.
  • ¿Acaso desconoces que miembros del Consejo de Dirección actual están elegido de de forma no estatutaria? Porque yo no.
Después de que hayas contestado a esas simples preguntas ¿continuas pensando que soy tu enemigo?
Read more »
0 coment.

"... Dejadme a mí los reglamentos" (1)

      El PSOE no abrirá ningún expediente a Rosa Díez por expresar opinión  
      El PSOE asegura que no abrirá 'ningún expediente' a la eurodiputada Rosa Díez por 'expresar opiniones políticas, aunque estas sean contrarias a la posición mayoritaria del PSOE expresada a través de sus órganos de dirección'. El PSOE desmiente así la información publicada hoy por el diario 'El Mundo', según la cual 'dirigentes y eurodiputados socialistas promueven la expulsión' de Rosa Díez del partido, así como la apertura de un expediente disciplinario en el próximo Comité Federal que tendrá lugar el 24 de junio. Según esta información, una eurodiputada socialista estaría elaborando un 'dossier de prensa' sobre las declaraciones de Rosa Díez a los medios de comunicación y sus actuaciones políticas desde el alto el fuego de ETA, incluyendo su asistencia a la manifestación de la Asociación de Víctimas del Terrorismo del pasado sábado.


Así comenzaban las noticias nacionales allá por junio de 2006. Ni el agobiante aparato del "tradicional", falto de democracia interna y opresor del afiliado PSOE, consideró que manifestar públicamente su disconformidad con la línea política aprobada por la dirección del partido, fuera acción merecedora de tal expediente.

No sé si en los estatutos, por entonces en vigor en el PSOE, tendrían algo equivalente a nuestro Art. 6.8 (Derechos del afiliado):



    "A expresar públicamente sus puntos de vista sobre cuestiones políticas o de interés general, manifestando libremente sus acuerdos o desacuerdos con la línea oficial del partido."
De no ser así, han demostrado cierto talante del que, me temo, carece el aparato de UPyD porque a nosotros, a pesar de que sí tengamos el Art. 6.8, de nada nos ha servido, Lo que demuestra que, además de armar mejor el sistema, hay que elegir mejor a los personajes.

¿De qué nos ha valido tener la "supuestamente" mejor organización política si después los que pueden y tiene que aplicarla, se niegan a hacerlo?

O lo que es aún peor, y ya no es una pregunta, que los afiliados hayamos descubierto que el reglamento disciplinario no es tal, sino un instrumento bastardo al servicio del aparato del partido para desactivar a afiliados críticos o molestos. Que desde las alturas se decida arbitraria e ilegalmente, aplicar o no aplicar disciplina y a quien sí y a quien no; incluso si ninguna norma ha sido violada. Se trata de eliminar al hereje "como sea" (a la más chapucera forma ZP): "Yo digo que se perjudica al partido y basta, así que ¡Elvirita! ¡Marchado una de expedientes!"

¿Alguien sabe cuántos expedientes llevamos en los dos años de vida de UPyD? Creo que del último que tengo noticias es del 21/2009 ¿Empezarán cada año desde 1/200X. No sé por qué, pero tengo una corazonada, apostaría, de no ser tan trágico, a que todos han sido por falta muy grave con "posible" sanción de EXPULSIÓN del partido.

Lo cierto es que no se puede engañar a todos y siempre e inevitablemente se cometen errores. Así, que después llega la jefa, imparable últimamente, y asimilando ciertos malos hábitos de Procusto, olvida que por lo mismo que ella va a hacer, se han pasado por la piedra a 14+2 afiliados, y claro, va y lo hace. O eso, o si no es un problema de memoria, lo que realmente piensa es que "con ella, no van las normas". Pues chica, si es así como pensabas, podrías haberlo dicho hace dos años en la Casa de Campo y, a buen seguro, muchos de nosotros nos hubiéramos ahorrado tanta dedicación, tanto trabajo y, algunos, tanto dinero.

Pero volviendo a lo que nos debe interesar, he repetido a muchos que la mejor forma de evitar una tragedia, es que no pueda ocurrir. Reglamentarlo todo, acotar tanto las posibilidades, tiene el inconveniente de que puede reducir la libertad si no se tiene la habilidad y el conocimiento adecuado.

Con vista a un futuro inmediato, para aquellos que crean posible que en el próximo Congreso se pueda forzar un cambio de rumbo, permítanme un consejo, aunque tampoco se pueda afirmar que hayan respetado sus propios reglamentos, es fundamental cerrar cualquier posibilidad de que, como hasta ahora ocurre, se cumpla la amenaza que encierra la frase del conde de Romanones: "Haced vosotros las leyes, dejadme a mí los reglamentos". El borrador de los nuevos estatutos está repletos de frases similares a estas:


  • "... de acuerdo a los procedimientos previstos" ¿?
  • "... y con sujeción al lugar y tiempo reglamentariamente establecidos" ¿?
  • "... respetando las limitaciones impuestas estatutaria y reglamentariamente." ¿?
  • " ... todo ello de acuerdo con los presentes Estatutos y Reglamentos de desarrollo." ¿?
  • "... según el procedimiento que estatutaria y reglamentariamente se establezca." ¿?
La cuestión es que todo esto indica que prácticamente para cualquier asunto delicado, su concreción se deriva a posteriores reglamentos realizados en la trastienda del aparato y sin debate ni transparencia alguna.

Con ese "dejadme a mí los reglamentos", digas lo que digas, creas lo que creas que querían decir con sus palabras, ellos podrán, mediante esos reglamentos, fuera de todo control por parte de los afiliados, castigar lo que tú no castigarías, prohibir lo que tú no prohibirías, contratar a quien tú no contratarías
, nombrar a quien tú no nombrarías etc.

Sería como santificar lo que
han venido haciendo hasta el momento, fuera de los estatutos, sí votados por todos, y mediante reglamentos no votados por todos, se inventan faltas y sanciones que permitan expulsar más fácilmente a los discordantes. Pocos juristas tendrían el valor de defender que mediante simples reglamentos, se pueda modificar y aumentar lo fijado en el reglamento disciplinario incluido en los Estatutos vigentes. Hablando de juristas, ¿Y el papelón de todos los que con su participación directa o colegiada, legitiman todo esto? A muchos simples afiliados, que no afiliados simples, se nos caería la cara de vergüenza.


.
Read more »
8 coment.

¿Congreso búlgaro o congreso venezolano?

¿Alguien se imagina la existencia de la más mínima democracia en una asociación, órgano, partido o estado en el que un único y reducidísimo grupo de personas se acumulan todos los poderes posibles: Ejecutivo, Legislativo y Judicial además de controlar los medios de comunicación?

Alguno dirá: "¿Pero de que habla éste? ... eso es insostenible, además de incompatible con la más mínima apariencia de democracia."

Pues por muy de ciencia ficción que parezca la situación, está sucediendo delante de nuestras propias narices, en el regenerador de la democracia, partido Unión Progreso y Democracia. Algunos ya nos dimos cuenta e intentamos avisar, de ahí nuestros expedientes, había que anestesiar al redil, que desactivar a los inquietos, la consigna es "Salvad el Chiringuito, cueste lo que cueste y caiga quien caiga" "¡Como sea, por tus mingüis!

La práctica concentración de un poder omnímodo en torno al órgano constituido por los
UNA+veinte del CD pero en la Europa del siglo XXI, no sé si lleva al Congreso de UPyD a la Bulgaria de Yugof o hacia la Venezuela de Chavez. Veamos, ante cualquier duda, consultad la ponencia de Estatutos:

1º- PODER EJECUTIVO. El Consejo de Dirección formado por un líder, portavoz, presidente o como leñes queramos llamarle, más veinte cualificados peones, sobre los que el afiliado no puede emitir ni la más mínima opinión, teniendo en cuenta que hablamos de UPyD y de que uno de los que se propondrán para líderes, será Rosa Díez, sería de estúpidos pensar alguien más tiene opción de ganar en esas votaciones. Pues bien, según la propuesta de estatutos ese UNA+veinte, tendrá todo el poder ejecutivo por ser el órgano de potestad ejecutiva del partido.

2º- PODER LEGISLATIVO. El Consejo de Dirección, desde el momento que se atribuye la realización de todas las ponencias (de estatutos, política, etc.), controlar –filtrar– todas las posibles enmiendas, suplantando a la Asamblea General y su, por Ley, poder soberano, no sólo se auto-atribuye el poder legislativo, ya que ni siquiera se contempla la posibilidad de control de sus acciones por el Consejo Político, sino que, en opinión de algunos cualificados letrados y la mía (no cualificada pero con bastante sentido común), se coloca al margen de la Ley Orgánica de Partidos Políticos.

3º- PODER JUDICIAL. Continua reservándose la tramitación de cualquier asunto disciplinarios (por lo que hagan otros) o de garantías (por lo que ellos o los suyos le hagan a los otros), además de reservarse la exclusiva interpretación de los estatuos, programas o reglamentos, capacidad que debería ser potestad del Comité de Garantías, persistiendo en dejarlo en un ridículo número de miembros. Finalmente cuelgan una peligrosísima frase, sobre todo si, como prescriben los mismos estatutos, la interpretación de la misma corresponde, como no, al CD, y dice: "No constituirá requisito de elegibilidad aunque podrá valorarse a la hora de presentar las correspondientes candidaturas, la formación jurídica de los candidatos, así como su reconocida trayectoria dentro del partido". ¿Quién valorará la formación jurídica? ¿Quién valorará la trayectoria dentro del partido? ¿Con qué criterios? En definitiva, el CD asume casi toda la aplicación de "justicia" dentro del partido.

4º- MEDIOS DE COMUNICACIÓN. Si a esto unimos el pleno control de las comunicaciones internas del partido, con la prohibición de foros internos y persecución de blogs críticos, tenemos el resultado final de un poder total, a lo Chavez, sin posibilidad de control alguno.

¡TACHÁN! o lo que es lo mismo, el poder omnímodo que no hace tanto denunció un hoy irreconocible Carlos Martínez Gorriarán. Irreconocible porque si lo dijera y defndiera hoy en el seno de UPyD, seguro que en vez de 14, seríamos 15 los expedientados. Y si no me creen, lean frases tan brillantes como las que siguen:

    "... El sistema democrático funciona mejor o peor gracias al sistema constitucional de equilibrio de poderes y contrapoderes, y sobre todo por la concurrencia de partidos rivales que compiten entre sí, obligando al otro a moderarse y a tratar de sintonizar con la ciudadanía que le vota..."  
    "... porque las deficiencias democráticas de los partidos no son de derechas ni de izquierdas: tienen poco que ver con la ideología fundadora y mucho con el modelo de organización y gestión del poder." 
    "Los partidos están estructurados de modo que un pequeño aparato de dirección, organizado en círculos concéntricos de poderío decreciente y dependencia creciente del aparato central, gobierne sin oposición sobre un gran número de afiliados y administre, también sin oposición, un número todavía mayor de votos considerados como simples cheques en blanco extendidos a un portador al que no es posible pedirle cuentas hasta las siguientes elecciones." 
    "La gran paradoja es que el sistema constitucional que los partidos están llamados a legislar y gobernar tiene exigencias democráticas que aquéllos no admiten en su seno."
Hay mucho más e igual de interesante en el artículo, pero les remito a leerlo completo del Diario ABC. Tan interesante es que desde que abrimos la web "toxica", según el aparato de UPyD, de "Ésta no es la web de UPyD", figura entre los Documentos que respaldamos.



Read more »
2 coment.

Anatomía de una noticia


Creo que muy pocos de los afiliados y simpatizantes de UPyD, considerarán, en mi opinión con buen criterio, que Público.es, sea lo que podríamos llamar un medio amigo, más bien todo lo contrario, por lo que se me hace más fácil analizar una noticia, a la luz de las reacciones que ésta noticia aparecida en dicho medio, ha provocado:


Rosa Díez destituye al dirigente que pidió listas abiertas
Destituye a toda la coordinadora de UPyD en Aragón

Dudo que quién es citada como la autora del expediente en el titular,
coincida con quién realmente lo haya firmado. Además, el titular puede tener la lectura de que se condiciona al lector hacia la interpretación de que esa destitución pueda ser un ajuste de cuentas por presentar la enmienda a la totalidad. Si fuera sólo por las listas abiertas, faltarían por ajustarse las cuentas a otros trece o catorce miembros de Consejo Político que así lo pidieron o apoyaron. En cualquier caso, salvo por lo señalado y si no entramos en juicios de valor, el titular no dice nada que no sea verdad.
    El partido de Rosa Díez ha decidido cesar en su cargo a Javier Carroquino, hasta ahora coordinador de UPyD de Aragón, que en el Consejo Político celebrado el pasado 29 de marzo pidió que la dirección se eligiera a través de listas abiertas.
En este párrafo, salvo la atribución, supongo que errónea, de la propiedad de UPyD, no parece que se argumente nada que no sea verdad.
    Javier Carroquino presentó sin éxito una enmienda al reglamento del primer Congreso de UPyD, que se celebrará el próximo otoño, para conseguir “una mayor democracia interna”. Pero su propuesta tan sólo obtuvo 15 votos a favor de los 103 emitidos, por lo que el Consejo de Dirección se elegirá mediante listas completas, cerradas y bloqueadas y de acuerdo al sistema de voto mayoritario.
Otro párrafo coincidente con la realidad que se limita a relatar los hechos y que incluso resalta en negrita el revolcón sufrido por la propuesta presentada por Carroquino. Evidentemente cada uno puede estar de acuerdo, o no, con la valoración de para conseguir “una mayor democracia interna”, yo sí lo estoy, cosa que no será ninguna sorpresa para la mayoría de los que me conozcan.
    Además del cese de Javier Carroquino, el partido de Rosa Díez ha abierto sendos expedientes informativos al coordinador provincial de Zaragoza y a otros cuatro afiliados aragoneses, y ha suspendido por completo la actual Coordinadora Territorial de UPyD en Aragón.
Como la noticia parece estar contrastada consultando a las partes, por lo dicho por los interlocutores, no parece que haya razón alguna para dudar de la veracidad de lo redactado, salvo que el número de expedientados sea mayo o menor que el indicado, lo que no parece especialmente relevante.
    La versión oficial
    Desde la dirección del partido explican que el ya ex coordinador “tenía en su equipo de máxima confianza a algunas personas que han actuado de manera intolerable”, y a las que Carroquino se negó a cesar en sus respectivos cargos. El portavoz del Consejo, Carlos Martínez Gorriarán, asegura que esos afiliados “ponían anuncios en internet para buscar voluntarios para el partido”, actitud que incumpliría los estatutos de la formación.
¿?
Al llegar a este párrafo me da un retortijón el estómago. Referida como versión oficial y no habiendo sido desmentida ni en la web del partido, ni en el blog del citado, se pone en boca del portavoz del partido esta frase: “ponían anuncios en internet para buscar voluntarios para el partido”. ¿Quiere esto decir que si informo a unos vecinos o trato de captarlos para que se integren en UPyD o, al menos, colaboren como simpatizantes, seré objeto de la apertura de un expediente por considerar la dirección que me habría comportado de manera intolerable? Menos mal que no se me aplicó tal criterio cuando en las pasadas Generales, mi esposa y yo, aparte de costear parte del buzoneo de publicidad de UPyD en Rivas, ciudad dormitorio de Madrid fundamentalmente a base de chalets, o cuandoo pagamos la insersión de publicidad electoral en un medio impreso y, más recientemente, cuando me trasladé a Vitoria, gorroneando en casa de unos maravillosos compañeros a repartir publicidad, el periódico y papeletas de votación. A no ser que los compañeros expedientados pretendieran quedarse con un porcentaje de las cuotas generadas, si sus gestiones terminaban en afiliación, no se me ocurre qué hay en su actitud que sea antiestatutario, intolerable o incompatible con la militancia, en mi opinión, sería justo lo contrario (Art. 7.1*)

Alguien debería explicar esta desconocida interpretación de los Estatutos, en mi opinión tan creativa que corremos el riesgo de conducirnos de forma antiestatutaria, sin pretenderlo —evidentemente por la gran ignorancia que podamos padecer algunos afiliados—, o de hacer el mayor de los ridículos al tratar de explicar qué hay de antiestaturia en la actividad referida; aunque pensándolo mejor, deberíamos esperar a tener respuesta de "personas cualificadas", no vaya a ser que si tratamos de explicárselo a algún amigo que nos lo cuestiones, estemos incurriendo en la misma e intolerable actitud.
    Por su parte, Carroquino explica que una semana después de que presentara la enmienda a los reglamentos del Congreso recibió un correo electrónico de la dirección, en el que se le pedía que cesara en sus responsabilidades a varios afiliados aragoneses que habrían incurrido en prácticas “absolutamente incompatibles” con la militancia en la formación. No obstante, asegura que mantuvo en sus puestos a esas personas ya que la notificación de la dirección “no se realizó de forma fehaciente”, tal y como establece el artículo 7 del régimen disciplinario de los afiliados. Martínez Gorriarán no quiso dar su versión sobre el posible incumplimiento de los Estatutos.
En cuanto a la credibilidad de las partes, en una organización democrático, no existe ninguna preeminencia al respecto determinada por la responsabilidad que cada uno ostente dentro del organigrama, por lo que siendo la referencia, subjetiva en cualquier caso, la de las personas, puedo afirmar que en ningún caso la que me merece Javier Carroquino, esté por debajo de cualquiera de los miembros de la dirección actual. Así que tengo que creer en lo manifestado por Carroquino en cuanto a lo referido a la notificación inapropiada, apoyado por el silencio —no un desmentido— del portavoz autorizado del partido y que posteriormente no haya sido desmentida tal circunstancia en ningún medio del partido. En un siguiente artículo profundizaré en esto.

    Pérdida de confianza
    Por eso, considera que las razones expuestas por la dirección para su cese son “una excusa para evitar que sea el coordinador de UPyD en Aragón”. Carroquino reconoce que su discrepancia “no es ideológica sino organizativa”, ya que “la única forma de tener responsabilidades en el partido es siendo cercano a la dirección”.
De lo afirmado aquí por Carroquino, lo primero me temo que es la realidad pero aclarando que es una opinión subjetiva. Lo segundo es totalmente cierto y corroborado por la propia Rosa Díez, creo que el tema organizativo, —la base de la democracia está en poder controlar a quienes ejercen el "poder"— es la fuente de casi todas las discrepancias. La tercera afirmación, es una certeza compartida, a espera de prueba en contra.
    “Después de dos años y de participar en su fundación y crecimiento, he perdido por completo la confianza en los máximos dirigentes de UPyD”, apunta en una misiva enviada a los militantes del partido en Aragón. Y añade que los dirigentes nacionales le “han defraudado, porque me parece que no están a la altura de las ideas que defendemos”.
En este otro grupo de afirmaciones, lamento coincidir casi al 100% con la primera. Respecto a la segunda, disiento algo de ella pues no creo que todos los dirigentes, en mi caso nacionales y autonómicos (los que yo he sufrido), no estén a la altura de las ideas que defendemos, comparto la afirmación para la mayoría de ellos. Pero lo que más me preocupa es observar como de todos los principios que defendíamos al principio, se han ido cayendo algunos, sobre todos los referidos a la democracia interna de los partidos y cómo la mala conciencia hace que alguno trate de eliminar toda prueba que esté bajo su control. Pero esa actitud tiene un fallo, no todas las pruebas lo están.



(*) Estatutos vigentes. Art. 7: Obligaciones de los afiliados.
    1.- Compartir las finalidades del partido y colaborar para la consecución de las mismas.

Art. 2: Ámbito y Fines.
    Unión Progreso y Democracia es un partido político de ámbito de actuación nacional constituido para contribuir democráticamente a la determinación de la política nacional y a la formación de la voluntad política de los ciudadanos, así como para promover su participación en las instituciones representativas de carácter político mediante la presentación y apoyo de candidatos en las correspondientes elecciones, con arreglo a los siguientes fines específicos:


Read more »
2 coment.

Tras el Consejo (I)


Bueno, ha pasado el tiempo suficiente para decantar tristezas, contrariedades, cabreos (pocos), alguna que otra depresión matutina (más de las que hubiera deseado), sentimientos y estados personales que en nada ayudan a tener el ánimo, lo suficientemente sereno, para la toma de decisiones y expresar lo que uno lleva en el corazón y en la cabeza siendo leal a las ideas, positivo, y respetuoso, cuando menos, con las personas, incluso cuando éstas no lo hayan sido contigo. Antes de seguir, creo imprescindible manifestar que asumo que la derrota de mis enmiendas al borrador del Reglamento del Congreso, fue clara y democrática. Doy por tanto mi enhorabuena a los ponentes y mi pesar a la afiliación por las consecuencias de nuestra decisión.


Según se nos aconsejó —por decirlo de una forma suave— en el Consejo Político del pasado 29 de marzo, al parecer, tras una derrota tal, se debería abandonar el partido. No voy a negar que en estos días, he barajado muy seriamente la posibilidad de marcharme, y sé que de haberlo hecho, habría acompañado a algunos cuantos que así lo han decidido. Supongo que en los próximos días todo lo sucedido tendrá su reflejo en las altas y bajas del partido que, por supuesto, desconoceremos los simples mortales. Este partido da muestras de no estar muy fuerte en eso de las cifras cuando los casi nueve mil afiliados de hace no tanto, se convierten en menos de cinco mil hace unos días, quizás sea exceso de "cualificados" letrados y filósofos y falta de "gente de números".


Bastantes amigos me dijeron que marcharse no era la solución, que lo importante, me recordaban, eran las ideas (el Manifiesto), muy por encima de las personas. Efectivamente, esa frase es parte de mi habitual repertorio, y analizándola, me di cuenta de que lejos de ser verdaderamente descriptiva, estaba coja pues le faltaba contemplar un aspecto no menos importante que las ideas y las personas. Como todo proyecto humano, junto a fines y personas deberíamos considerar los medios. En los fines, la política, así lo dijo Rosa, nadie discrepa en los fines, no hay diferencia política alguna. Por otra parte, las personas, en ningún caso pueden estar por encima del proyecto, tampoco éste puede pasar por encima de aquellas como una apisonadora. Por ello, UPyD es un proyecto transversal en el que todos coincidimos en determinados fines, nadie es imprescindible pero todos somos necesarios. Las únicas diferencias insalvables serían las políticas, que no coincidiéramos en los fines. Así que si las diferencias se reducen a los métodos, qué conversión a lo San Pablo, justifica la, al parecer, irreconciliable e insalvable diferencia entre
esto:
"... listas abiertas en las generales y en las elecciones internas"
(2007)

y esto:

"... en un partido que organice un congreso con el reglamento que proponen (listas abiertas), yo no militaría."
(2009)

Al menos por no dejar perpleja a parte de la afiliación, alguien debería explicar por qué los mismos principios que tan ardorosamente se defendían en 2007, pocos meses después, en marzo de 2009 harían imposible la militancia en UPyD. Cuesta creerlo.


Así que finalmente, no me dejé llevar por el primer impulso y, uniendo a la opinión de mis amigos, la certeza de que soy plenamente congruente con el Manifiesto Fundacional y acato los Estatutos vigentes, la corroboración documentada de que esto es así y, finalmente, el valiente ejemplo de cómo reaccionó nuestra líder tras una sonora, honrosa y aún más abultada derrota en el Congreso Federal del PSOE del año 2000, permaneciendo en el PSOE y tratando de transmitir sus ideas a los compañeros, he decidido que estoy aquí para quedarme.


Me voy a quedar, no para fastidiar a alguien, cosa que no deseo que ocurra pero si, a pesar de todo, mi decisión fastidia a alguien, como se dice en mi tierra, agua y ajo. Ya que sólo he hecho, y hago, uso de mis derechos como afiliado, acatando lo que, en legalidad se decida, incluso cuando no lo comparta, y criticando respetuosamente, lo que considere oportuno.

Me voy a quedar para hacer llegar mi opinión a todos los afiliados que deseen oírla. Explicarles por qué, en mi opinión es mejor una forma de organización que otra, y hasta poder defender — si soy elegido y esta vez ante los delgados de la afiliación elegidos democráticamente por presentación personal—, el tipo de organización interna que, como otros afiliados, entiendo es la que emana de nuestro Manifiesto Fundacional y de los Estatutos vigentes y como tal fue defendida, no hace tanto, por nuestros líderes.

Si ha existido un punto de inflexión al respecto —lo que antes era lo correcto, ahora es abominable—, éste habría que situarlo con posterioridad al pasado 9 de marzo de 2008. Hecho preocupante, sobre todo si se observa que aquello que en los Estatutos actuales se presenta como sistema de organización "provisional", ahora,
se instaura como definitiva en el borrador de Reglamento y condicionando la ponencia de Estatutos que será realizada por el mismo órgano y que a su vez será el que decida las enmiendas que se admitan a trámite con un peculiar sistema de filtrado:
  • Art. 6.- Las enmiendas serán evaluadas por el Consejo de Dirección, que podrá designar para ésta tarea una Comisión de Enmiendas, y procederá a rechazar aquellas que resulten incoherentes con el objetivo de las ponencias y/o resulten palmariamente incongruentes con el Manifiesto Fundacional del partido.
Mientras los vigentes Estatutos dicen:
  • Art. 11.6 - La modificación de los fines y programa básico del partido recogidos en estos Estatutos exigirá una redacción alternativa, firmada y presentada con la debida antelación, y su aprobación requerirá una mayoría cualificada formada por los votos positivos y secretos de, al menos, el 60% de los delegados elegidos.
Esto es, que mientras los Estatutos vigentes, que continuarán siéndolo durante el Congreso y hasta que se aprueben unos nuevos, contemplan la posible modificación por la Asamblea, en cualquier caso soberana, del máximo documento legal de UPyD, sus Estatutos (no olvidemos que el Manifiesto es una declaración de principio, no un documento legal). Ahora, desde el Reglamento, norma de menor rango que los Estatutos, se restringe fuertemente tal derecho, cabría preguntarse si contrariamente a lo prescrito por las leyes vigentes, eliminando la posibilidad de enmendar el contenido de las ponencias, bajo el, en todo caso, subjetivo criterio de la incongruencia de la enmienda con los "objetivo" de las ponencias (parece fuera de toda discusión que dichos "objetivos" deberán ser publicados junto con cada ponencia).

Visto lo dicho, de no someterse
el Reglamento a la aprobación previa, dando la opción para su modificación, por la Asamblea, cabría cuestionarse si no se estaría hurtando a la Asamblea el carácter inequívocamente soberano que la actual Ley de Partidos le otorga. Además de la consabida norma legal que una norma de rango inferior, no puede enmendar otra de rango superior y, en mi no "cualificada" opinión (no soy ni letrado ni filósofo), eso es lo que ocurre. No obstante, al respecto, y como no podía ser de otra forma, estoy abierto a aceptar y hacer mías, opiniones contrarias que razonadamente me convenzan de lo contrario.

Lo digo ahora, porque ha sido ahora cuando he reflexionado sobre ello y por avisar de lo que, de tener razón, pudiera ser causa de una posterior impugnación del Congreso y sus resoluciones. Que nadie vea mano negra alguna.


De momento y por no demorar más una respuesta prometida a otros compañeros, lo dejo aquí, pero continuará ...



Aviso al navegante: como ya nos vamos conociendo, tengo copia de pantalla del vídeo completo "sin capar", realizada con cámara digital; baja calidad de imagen, pero audio perfecto, ... Ya me entiendes.

.
Read more »
1 coment.

Un partido de ciudadanos para el S XXI (5)


Posiblemente tras el Congreso de octubre, la mayoría de los órganos actuales del partido sufran una notable modificación pero los tres órganos que, en mi opinión deberían modificar más profundamente su estructura y funciones tras el futuro Congreso, sería Consejo de Dirección, consejo Político y Comisión de Ética y Garantías. Las modificaciones propuestas debería ir encaminadas a que, garantizando la mayor operatividad y flexibilidad posibles en la gestión del partido, se disponga a la vez, de la mayor salvaguardia posible para los derechos de los afiliados y un funcionamiento interno democrático, basada en el control del ejercicio externo e interno del poder en el partido por parte de los órganos adecuados.


El equilibrio de poder funcionaría como sigue: El
Consejo de Dirección debe tener una cuota razonable de poder de decisión para que el partido no que inoperante frente a circunstancias del día a día o imprevisibles. Cuanto más capacidad de decisión y sobre más competencias se decante hacia el Consejo de Dirección, menos control tendrá el Consejo Político y, en mi opinión, tendríamos un partido más presidencialista (más o menos como se ha venido funcionando hasta el momento). Por el contrario, cuanto mayor cuota del poder efectivo y mayor capacidad de control sobre el Consejo de Dirección tenga el Consejo Político, estaremos más cerca de la real democracia interna que durante los últimos años ha sido puesta negro sobre blanco por destacados miembros de la dirección del partido.

De lo que me cabe muy poca duda es que deberemos tener muy claras
dos cuestiones, si queremos que UPyD funcione correctamente tras el Congreso:
  • El Consejo de Dirección debe tener la suficiente y necesaria autonomía en la toma de decisiones, con el consiguiente control del Consejo Político.
  • Será fundamental que en las elecciones de miembros del Consejo Político, esté plena y estatutariamente garantizada la total ausencia de injerencias por parte de cualquier otro órgano del partido.
Voy a comenzar hablando del Consejo de Dirección pero antes de hacerlo es importante que se definan en los Nuevos Estatutos una serie de responsabilidades necesarias para el buen funcionamiento del partido, que si bien actualmente se están ejerciendo, se hace de una forma difusa y tras el Congreso, sería adecuado que existieran titulares de las mismas convenientemente refrendados y a los que pedir responsabilidades en su momento. Algunas de estas responsabilidades deberán estar incardinadas en el Consejo de Dirección, mientras otras deberán estar vinculadas al Consejo Político.

Insisto en que esta es una propuesta de trabajo, abierta al debate


Consejo de Dirección

Definición.- Sería el órgano colegiado responsable de la gestión política y administrativa del Partido bajo la supervisión y el control del Consejo Político.

Composición.- Estará compuesto por un máximo de veinticinco afiliados, cinco de los cuales serán elegidos por el Consejo Político, sirviendo de enlace con éste, siéndo el resto elegido por la
Asamblea General mediante sistema mayoritario de listas cerradas en las que figurarán las personas que ejercerán las responsabilidades de: Presidente, Secretario General, Portavoz y los responsables de áreas como organización, economía, relaciones institucionales, formación, política internacional, política nacional, política autonómica y política municipal. Sus decisiones se tomarán por mayoría simple, disponiendo el Presidente de voto de calidad para casos de empate.

Funciones.- Al margen de otras que se especificarán más adelante, deberían incluir las siguientes:
  • Dirigirá la actividad política del partido, según las lineas generales, programas y directrices marcadas por la Asamblea General y el Consejo Político.
  • Llevar a término los acuerdos de la Asamblea General y el Consejo Político.
  • Presentar con frecuencia anual un informe de lo actuado y un documento sobre estrategia política a seguir.
  • Asumir la gestión económica y administrativa, presentando al Consejo Político para su aprobación los presupuestos anuales con la correspondiente memoria explicativa.
  • Proponer al Consejo Político la contratación, cese, remuneración y condiciones laborales del personal del partido en general.
  • Proponer a Consejo Político el nombramiento de asesores, la creación de comisiones, el encargo de estudios y crear comisiones y órganos específicos que considere oportuno.
  • Proponer al Consejo Político la participación en los diversos procesos electorales.
Convocatoria.- De forma ordinaria, al menos cada mes. De forma extraordinaria por convocatoria del Presidente, por solicitud de la mayoría simple del Consejo de Dirección, a solicitud del Consejo Político.







Read more »
5 coment.

Un partido de ciudadanos para el S XXI (4)

Una de las ventajas de elaborar tu propio blog es que escribes de lo que consideras oportuno y cuando así lo consideras. Por ello, me voy a permitir cambiar algo el orden de de las entradas que tenía previstas y dada la proximidad de las elecciones gallegas, vascas y europeas, sacaré a colación un asunto que considero de cierta importancia moral, ética y —aunque de momento no sea esperable una gran rentabilidad económica—, no perdamos la esperanza de que, a la larga, pueda convertirse en una razonable ayuda para la independencia económica del partido.

Y es que, señores, tenemos el partido más caro de toda España para sus afiliados, 240,00 € de cuota ordinaria anual tienen la culpa. Nos sigue, muy por detrás, como no podía ser de otra forma, ERC con sus 132,00 € al año casi la mitad, y el más alejado —se nota donde están sobrados de lo que hay que tener—, el PP con sus muy ridículos 20,00 €. Me consta que no disponemos de todos los afiliados con los que podríamos contar en la actualidad, motivado por la cuota que echa para atrás a más de uno, eso sí, no muy bien informado porque el partido es bastante comprensivo con los problemas económicos de los afiliados y existen cuotas mensuales de hasta 5,00 € para jubilados, parados y estudiantes.


Así que puestos a ser ejemplares y acercándose unas elecciones en las que tenemos francas y razonables expectativas de obtener varios parlamentarios, no estaría de más colocar este tema sobre la mesa y reclamar el ejemplo que debieran de dar aquellos que presentándose voluntariamente en las listas de UPyD, consigan ahora, o en el futuro, un puesto remunerado de parlamentario, concejal o de "lagarterana con mando en plaza".


No se trata de expropiarle al parlamentario, concejal, cargo de confianza, asesor o lo que sea, sus emolumentos que, si no los justifica él mismo con su trabajo, ya se encargará el partido, de que se lo gane bien ganado, teniendo el referente de Rosa. Se trata de que si todos hacemos un esfuerzo, no sólo contribuyendo económicamente sino que también con trabajo de calle y voluntariado, aquellos que estén siendo remunerados, y no con salario base, por una actividad política ejercida dentro de las listas y con el respaldo de UPyD, también lo hagan y en una proporción mínima pero ejemplarizante ¡que para algo estamos en UPyD! Podrá ser algo simbólico. en el caso de una remuneración muy baja; y dejar de un lado el simbolismo para puestos generosamente remunerados. Puede existir una franquicia por debajo de la que se pagaría un mínimo y añadir un porcentaje mínimo sobre la cantidad que supere la franquicia, etc. Estamos abiertos a sugerencias.


Lo importante es que estas cosas bien está que se sepan y se hablen antes de que la gente se embarque en la aventura pues, a casi todos, las sorpresas ¡y sobre todo en lo económico! ... como que no.


Para aquellos que se pregunten qué tiene esto que ver con los posibles Nuevos Estatutos del partido, les diré que sería un nuevo epígrafe que podíamos denominar "Aportaciones económicas de los cargos electos", dentro del apartado que, en los actuales, corresponden al Capítulo 4º RÉGIMEN ECONÓMICO Y PATRIMONIAL.


Bueno señores, mójense, den sus opiniones libres, sin necesidad de consultar con el oráculo. Y si alguien les dice que mucha gente pierde dinero al venir a la política y que estas retribuciones a cargo del erario público, no debieran tributar una mínima parte al patrimonio de UPyD, recordadle que más del 90% de los españoles en edad laboral gana menos que un parlamentario y que, en cualquier caso, nadie obliga a nadie a figurar en las listas de UPyD.


(Continuará)
Read more »
27 coment.

Un partido de ciudadanos del siglo XXI (3)

A modo de declaración de principios y justificando todo lo que bajo esta colección de entradas, "Un partido de ciudadanos del siglo XXI", va a ir apareciendo en este blog, diré que mi intención al centrarme en reflexionar sobre los Nuevos Estatutos, es la de dotar a UPyD de una estructura interna inequívocamente democrática y participativa para todos los afiliados, en ningún caso de tipo asamblearia, con plena comunicación vertical y horizontal, y sin restar capacidad de trabajo y liderazgo a la dirección del partido.

La organización que se proponga pretenderá soslayar la carencia democrática, si bien democráticamente legitimada, de la forma en que UPyD ha venido trabajando hasta ahora. Es importante insistir en que esa carencia democrática —en mi opinión y en la de otros que nada tenemos que ver con quienes parecen más interesados en perjudicar que en ayudar, la hay—, fue libremente adoptada por los que fundamos UPyD, constituidos en el primer Consejo Político, durante las jornadas fundacionales de 28 y 29 de septiembre de 2007, en la Casa de Campo de Madrid, como la mejor forma de solucionar el temporal problema del desconocimiento entre los afiliados (si existía otra, nadie la aportó, en su momento). Como no podía ser de otra forma, el tipo de organización adoptado entonces –con fecha de caducidad fijada en el próximo Congreso–, no sólo nos obligaba a los allí presentes, sino que también se convertía en preceptiva para todos los que posteriormente se han ido afiliando a nuestro partido.

Otra cuestión a solventar es que la actual portavoz del partido, Rosa Díez, como aquellos que le sucedan, deben disponer de la capacidad de dotarse de un equipo de trabajo de su confianza con el que se sientan cómodos en el desempeño de sus responsabilidades. Pero en la UPyD que, creo, todos deseamos, los órganos de dirección deben tener tanto la capacidad de controlar, como la democrática servidumbre de ser controlados, tanto desde arriba hacia abajo, como de abajo hacia arriba.

A partir del próximo Congreso, la voluntad manifestada del afiliado debe ser la herramienta más efectiva para otorgar confianzas y validar ejecutorias. Tampoco podemos olvidar el problema que aflora en la totalidad de partidos tradicionales, inevitablemente sus agrupaciones territoriales se han transmutado en viveros de reyezuelos de taifas donde el “Qué hay de lo mío” haría imposible la implantación efectiva del “LO QUE NOS UNE” que es nuestra bandera, por tanto, consideramos prioritarios los siguientes planteamientos:

  • De una parte, obtener la mayor implicación posible de las bases para lo que deben sentirse partícipes de todos los asuntos del partido:
    • Elección directa de los CELes y las nuevas coordinadoras.
    • Elección directa de los consejeros políticos correspondientes.
    • Profundizar en el sistema electrónico de comunicación incorporando la iniciativa de los afiliados.
    • Creación de foros sectoriales con diversos tipos de acceso, según se debatan, propongan o maduren ideas genéricas sobre el sector, o se colabore en proyectos concretos.
    • Foros autonómicos sobre áreas, proyectos o simplemente para fomentar el debate, la formación de los afiliados y el conocimiento y la comunicación horizontal entre ellos.
    • Habilitar cauces* para que aquellos afiliados que deseen proponerse a sus compañeros para determinadas responsabilidades puedan darse a conocer. *Podía ser un canal, tipo YouTube, accesible sólo para afiliados en el que se podía colgar filmaciones de tiempo limitado, presentándose y presentando su propuesta que se podría localizar usando palabras claves (geográficas, sectoriales, tipo de proyecto o función, elecciones, etc.)
  • De otra, parte, continuar con el criterio homogeneizante de que las coordinadoras territoriales, no son representantes de determinados intereses territoriales en el partido, sino que muy al contrario, son las responsables de difundir en su área de influencia el mensaje de UPyD, único a nivel nacional pero adaptándolo a las peculiaridades autonómicas (no tendría objeto hablar de la pesca de altura en Extremadura o Madrid) movilizando para ello a la afiliación.
Esta continuidad, lejos de volcar al partido hacia un centralismo madrileño, que ya comienza a mencionarse en los mentideros, será el reflejo hacia adentro de lo que defendemos hacia afuera, “un hombre, un voto y con idéntico peso político”, además de ser un acicate en aquellos afiliados de otras comunidades para ampliar las bases del partido en ellas.

Las opiniones e ideas provenientes de las diversas territoriales, tienen garantizada su presencia a través de la Asamblea General, los consejeros políticos (todos elegidos dentro del ámbito territorial) y en otros foros aún por determinar. Pero una vez oídas todas las opiniones, valoradas y analizadas sus consecuencias para todos, las decisiones que se tomen en los órganos colegiados del partido, se establecerán como criterio único garante de la igualdad entre todos independientemente de su ubicación geográfica.

Sigamos. Paso a dar mi visión sobre los diferentes órganos del partido y como los concibo para que sean los más eficaces y operativos para el futuro de UPyD.


La Asamblea General

Definición.- Se conforma como órgano supremo del gobierno del partido.
Composición.- Estará formada por todos los afiliados no suspendidos en su militancia y al corriente de sus obligaciones con el partido, que podrán actuar directamente o, de no ser factible, por medio de compromisarios o delegados, elegidos según criterios de proporcionalidad, con un máximo de 500, directamente por los afiliados al corriente de sus obligaciones, de entre los que de ellos se propongan voluntariamente a tal fin; no existirán listas.
Funciones.- Al margen de otras que se especificarán más adelante, deberían incluir las siguientes:
  • Discutir y, en su caso, aprobar los programas político y electorales por mayoría simple de votos.
  • Aprobar los nuevos Estatutos por mayoría simple de votos.
  • Aprobar la modificación de los fines y programa básico del partido recogidos en el manifiesto Fundacional y estos Estatutos, requerirá una mayoría cualificada del 60% de los asistentes al Congreso.
  • Aprobar o censurar, en su caso, los informes de gestión presentados por el Consejo de Dirección (CD), la Comisión de Ética y Garantías (CEG) y el Informe Económico.
  • Aprobar las cuotas ordinarias y extraordinarias a satisfacer por los afiliados
  • Elegir a los componentes del Consejo de Dirección de entre listas cerradas o abiertas bloqueadas, según se explicará al hablar del CD.
  • Elegir a los miembros del Comité de Ética y Garantías de entre listas abiertas.
Convocatoria.- De forma ordinaria cada 2 años por acuerdo del CD. De forma extraordinaria por decisión del CD, a solicitud del CP o del CEG y siempre que lo solicita un a cuarta parte de los afiliados con sus obligaciones en regla.

(Continuará)


Read more »
43 coment.

Un partido de ciudadanos del siglo XXI (2)

Antes de comenzar con el análisis de cómo entiendo que debiera ser el futuro Congreso y qué partido me gustaría que resultara a su conclusión, deseo contestar a quien ya me ha interpelado dudando de mi derecho a plantear estas cuestiones, reflexionando de paso sobre quién puede o quién no puede tratar este tipo de asuntos.

Quede claro que es el Consejo de Dirección (CD) quien tiene la facultad de decidir el borrador de futuros Estatutos que se propondrá a los afiliados, incluso quien tendrá la última palabra sobre las enmiendas que se incorporen al último borrador que se propondrá a la Asamblea pero siempre será ésta la que decida si acepta otras enmiendas o rechaza algunas de las incorporadas por el CD.


Dicho lo anterior, le recuerdo al interpelador de la anterior entrada de este blog, por si los desconoce, los epígrafes 7 y 8 del Artículo 6 de los vigentes Estatutos, sobre los derechos de los afiliados, todos y cada uno de los afiliados:
  • 6.7.- A divulgar sus propuestas en el interior del partido con el apoyo de los órganos de dirección, con vistas a mantener debates internos sobre cuestiones de política general o sectorial y de programa, y sobre asuntos de la organización.
  • 6.8.- A expresar públicamente sus puntos de vista sobre cuestiones políticas o de interés general, manifestando libremente sus acuerdos o desacuerdos con la línea oficial del partido.
Así que salvo mejor interpretación del CD (que en los mismos y vigentes Estatutos se reserva la última palabra interna a la hora de realizar cualquier interpretación sobre los mismo, facultad que, en mi opinión, sería conveniente trasladar, en los Nuevos Estatutos, a una renovada e independiente —por funcionamiento y por constitución— Comisión de Ética y Garantías), tengo todo el derecho que tendría mi anónimo interpelante, si él decidiera tomarse el trabajo de realizar cualquier propuesta al partido. Esto es, todo el derecho del mundo.

Así que pasemos al primer punto a considerar dentro del posible Reglamento del Congreso, pero antes una consideración final, estas entradas, pese a lo que algunos deseen maliciar, no son fruto del trabajo de un equipo (espero que con el añadido de vuestras opiniones y del subsiguiente debate, el resultado final sí lo sea); el caso es que es más que posible que se me escapen temas importantes a considerar, por lo que espero que señaléis en algún comentario aquellos que consideréis que se me hayan olvidado. De todas formas, en la entrada "Un partido de ciudadanos para el S XXI (1)", están indicadas aquellas cuestiones de las que poco a poco iremos hablando.


Referente al Reglamento del Congreso


1.1. El ejercicio del voto.-


Doy fe de que, si no entendí mal (en cuyo caso no sería el único) o las cosas no han cambiado diametralmente, la intención manifestada desde hace tiempo por la dirección del partido, era y es que para el Congreso se establezca la votación según el criterio más democrático: un afiliado, un voto. Así se me dijo en su momento y se me corroboró a principios del pasado julio por persona excelentemente informada. Para que esta cuestión sea factible, sería imprescindible que funcione una intranet segura en la web de UPyD (nada que ver con el actual área reservada, según sus responsables) que permita la posibilidad de emitir voto seguro, no presencial. Intranet, que ya a finales de abril pasado, se aseguraba como inminente su puesta en marcha. La cuestión es que han pasado muchos meses desde dicho anuncio, sin que esta puesta en marcha haya tenido lugar. Ni se me ocurre pensar que Trimedia, la empresa que nos da alojamiento y soporte técnico, no haya resuelto el posible desafío tecnológico, pues no es un desafío tan grande y la capacitación de los profesionales de nuestra web, está fuera de toda duda. Nada sabemos sobre qué retrasa el funcionamiento de esta importante y potente herramienta. Sólo queda esperar que se ponga en marcha antes de octubre próximo.


Podrían arbitrarse otras formas de voto no presencial que permitiera ejercer el voto directo. La cuestión es que se me antojan tan complejas que las encuentro poco operativas.


De no ser así, sería un gran palo para gran parte de la afiliación y, en mi opinión, un tremendo fracaso para los responsables de que la intranet funcionara que, en pura lógica democrática, deberían dar una explicación convincente a los afiliados.

Pero aún esto no sería el fin del mundo porque
lo siguiente está previsto en nuestros Estatutos:

  • Art. 11.3.- Los afiliados del partido elegirán a sus representantes entre el conjunto de los afiliados con sus obligaciones en regla, hasta un máximo de quinientos delegados con derecho a voto.
No mentiría si dijera que existe un número de afiliados que temen, en mi opinión sin razón alguna, que llegado el momento la dirección del partido decida que todos los consejeros políticos y todos los miembros de las coordinadoras tuvieran carácter de delegados natos, eludiendo su elección por los afiliados y entregando, de esa forma, la mayoría de los 500 delegados a los que se podría denominar "oficialistas". Pienso que esta cuestión está fuera de lugar, sobre todo para quien se haya tomado el trabajo de leer el artículo de nuestros Estatutos anteriormente citado, sólo una frívola o interesada interpretación de él daría pié a ese desatino: "Los afiliados del partido elegirán a sus representantes ..." la frase es contundente y unívoca, no dice nada como "será la dirección quien en nombre de los afiliados ..." o algo similar.

En definitiva, aún discrepando de algunas decisiones tomadas por la dirección, me niego a atribuirle esas aviesas intenciones, además de que cualquier intento de pervertir el significado del articulado de los Estatutos, sería entregar en bandeja el mayor argumento para cualquiera que pretenda impugnar las decisiones del Congreso.


Aclarado que de tener que elegir delegados, éstos lo serán por elección directa de los afiliados, la más democrática, sería lógico pensar que los componentes de la actual estructura organizativa del partido (miembros de coordinadoras, consejeros políticos etc. ) partirán con cierta ventaja sobre otros afiliado que deseen proponerse como delegados; simplemente por la frecuencia con la que aparecen ante la afiliación en los medios del partido. Creo que nada es perfecto en la realidad y que, mientras no exista un abuso al respecto, es inevitable y asumible dicha ventaja que, no obstante, convendría re-equilibrar poniendo medios del partido a disposición de éstos, más desconocidos, cuanto antes.

Espero que nadie pretenda exigir que, por ejemplo, los coordinadores y portavoces territoriales dejen de aparecer en los medios de comunicación, públicos y privados, de su zona por un ataque repentino de gilipollez democrática, sería suicida para un partido como el nuestro, falto de un suficiente repertorio de "caras públicas" con cierto nivel de reconocimiento.

Otra cosa sería que, hacia el interior del partido, se pretenda usar de forma ventajista y poco ética esa preeminencia pública o que la celebración de cualquier acto interno se trate de capitalizar en beneficio propio "Ad maiorem Dei gloriam" (viejo eslogan Jesuita), como si en política existieran los superhéroes capaces de hacerlo todo ellos, sin ayuda de nadie. De ocurrir una actuación como ésta en cualquier Coordinadora, CEP o CEL, deslegitimaría a quien la usara y sería un hecho que exigiría la reprobación por el resto de los afiliados.


Read more »