"... Dejadme a mí los reglamentos" (1)

      El PSOE no abrirá ningún expediente a Rosa Díez por expresar opinión  
      El PSOE asegura que no abrirá 'ningún expediente' a la eurodiputada Rosa Díez por 'expresar opiniones políticas, aunque estas sean contrarias a la posición mayoritaria del PSOE expresada a través de sus órganos de dirección'. El PSOE desmiente así la información publicada hoy por el diario 'El Mundo', según la cual 'dirigentes y eurodiputados socialistas promueven la expulsión' de Rosa Díez del partido, así como la apertura de un expediente disciplinario en el próximo Comité Federal que tendrá lugar el 24 de junio. Según esta información, una eurodiputada socialista estaría elaborando un 'dossier de prensa' sobre las declaraciones de Rosa Díez a los medios de comunicación y sus actuaciones políticas desde el alto el fuego de ETA, incluyendo su asistencia a la manifestación de la Asociación de Víctimas del Terrorismo del pasado sábado.


Así comenzaban las noticias nacionales allá por junio de 2006. Ni el agobiante aparato del "tradicional", falto de democracia interna y opresor del afiliado PSOE, consideró que manifestar públicamente su disconformidad con la línea política aprobada por la dirección del partido, fuera acción merecedora de tal expediente.

No sé si en los estatutos, por entonces en vigor en el PSOE, tendrían algo equivalente a nuestro Art. 6.8 (Derechos del afiliado):



    "A expresar públicamente sus puntos de vista sobre cuestiones políticas o de interés general, manifestando libremente sus acuerdos o desacuerdos con la línea oficial del partido."
De no ser así, han demostrado cierto talante del que, me temo, carece el aparato de UPyD porque a nosotros, a pesar de que sí tengamos el Art. 6.8, de nada nos ha servido, Lo que demuestra que, además de armar mejor el sistema, hay que elegir mejor a los personajes.

¿De qué nos ha valido tener la "supuestamente" mejor organización política si después los que pueden y tiene que aplicarla, se niegan a hacerlo?

O lo que es aún peor, y ya no es una pregunta, que los afiliados hayamos descubierto que el reglamento disciplinario no es tal, sino un instrumento bastardo al servicio del aparato del partido para desactivar a afiliados críticos o molestos. Que desde las alturas se decida arbitraria e ilegalmente, aplicar o no aplicar disciplina y a quien sí y a quien no; incluso si ninguna norma ha sido violada. Se trata de eliminar al hereje "como sea" (a la más chapucera forma ZP): "Yo digo que se perjudica al partido y basta, así que ¡Elvirita! ¡Marchado una de expedientes!"

¿Alguien sabe cuántos expedientes llevamos en los dos años de vida de UPyD? Creo que del último que tengo noticias es del 21/2009 ¿Empezarán cada año desde 1/200X. No sé por qué, pero tengo una corazonada, apostaría, de no ser tan trágico, a que todos han sido por falta muy grave con "posible" sanción de EXPULSIÓN del partido.

Lo cierto es que no se puede engañar a todos y siempre e inevitablemente se cometen errores. Así, que después llega la jefa, imparable últimamente, y asimilando ciertos malos hábitos de Procusto, olvida que por lo mismo que ella va a hacer, se han pasado por la piedra a 14+2 afiliados, y claro, va y lo hace. O eso, o si no es un problema de memoria, lo que realmente piensa es que "con ella, no van las normas". Pues chica, si es así como pensabas, podrías haberlo dicho hace dos años en la Casa de Campo y, a buen seguro, muchos de nosotros nos hubiéramos ahorrado tanta dedicación, tanto trabajo y, algunos, tanto dinero.

Pero volviendo a lo que nos debe interesar, he repetido a muchos que la mejor forma de evitar una tragedia, es que no pueda ocurrir. Reglamentarlo todo, acotar tanto las posibilidades, tiene el inconveniente de que puede reducir la libertad si no se tiene la habilidad y el conocimiento adecuado.

Con vista a un futuro inmediato, para aquellos que crean posible que en el próximo Congreso se pueda forzar un cambio de rumbo, permítanme un consejo, aunque tampoco se pueda afirmar que hayan respetado sus propios reglamentos, es fundamental cerrar cualquier posibilidad de que, como hasta ahora ocurre, se cumpla la amenaza que encierra la frase del conde de Romanones: "Haced vosotros las leyes, dejadme a mí los reglamentos". El borrador de los nuevos estatutos está repletos de frases similares a estas:


  • "... de acuerdo a los procedimientos previstos" ¿?
  • "... y con sujeción al lugar y tiempo reglamentariamente establecidos" ¿?
  • "... respetando las limitaciones impuestas estatutaria y reglamentariamente." ¿?
  • " ... todo ello de acuerdo con los presentes Estatutos y Reglamentos de desarrollo." ¿?
  • "... según el procedimiento que estatutaria y reglamentariamente se establezca." ¿?
La cuestión es que todo esto indica que prácticamente para cualquier asunto delicado, su concreción se deriva a posteriores reglamentos realizados en la trastienda del aparato y sin debate ni transparencia alguna.

Con ese "dejadme a mí los reglamentos", digas lo que digas, creas lo que creas que querían decir con sus palabras, ellos podrán, mediante esos reglamentos, fuera de todo control por parte de los afiliados, castigar lo que tú no castigarías, prohibir lo que tú no prohibirías, contratar a quien tú no contratarías
, nombrar a quien tú no nombrarías etc.

Sería como santificar lo que
han venido haciendo hasta el momento, fuera de los estatutos, sí votados por todos, y mediante reglamentos no votados por todos, se inventan faltas y sanciones que permitan expulsar más fácilmente a los discordantes. Pocos juristas tendrían el valor de defender que mediante simples reglamentos, se pueda modificar y aumentar lo fijado en el reglamento disciplinario incluido en los Estatutos vigentes. Hablando de juristas, ¿Y el papelón de todos los que con su participación directa o colegiada, legitiman todo esto? A muchos simples afiliados, que no afiliados simples, se nos caería la cara de vergüenza.


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