Toque a degüello

Así podíamos denominar la técnica usada por los "aparatos" de los partidos políticos contra el disidente interno. Esos "aparatos" o mediocres subalternos que patrimonializan, según sus personales intereses la imagen y acciones del partido; interés personal que raramente coincidirá con los del partido, los de los afiliados, la democracia y transparencia interna o los de la sociedad a la que dicen representar— . A continuación coloco un párrafo, parte de una recreación de un ataque de los famosos "Tercios de Flandes", en la que se describe el "toque a degüello" en http://es.geocities.com/capitancontreras/combate.htm
"Cansados tras aguantar y contraatacar durante horas (sufriendo pocas bajas), los hijos de Hispania se enrabian al escuchar el toque a degüello ordenado por su maestre. Como lobos hambrientos, haciendo gala de su fama de despiadados demonios de la guerra, muchos de ellos dejan picas y arcabuces, desenvainando sus aceros de Toledo, Vizcaya y Sahagún, y se abalanzan hacia el enemigo en retirada apellidando a Santiago. Corren hasta alcanzarlos y los van degollando (un resolutivo punto débil mortal de las armaduras de tres cuartos de los coseletes enemigos), sin atenerse a peticiones de piedad, rendiciones o ataques furiosos. Algun veterano dijo, antes de salir corriendo, que ya era hora de calentarse, aunque fuera degollando herejes."

El "toque a degüello", originariamente un despiadado toque de tambor y/o corneta que ordenaba a las tropas propias la lucha sin cuartel, sin hacer prisioneros, cortándosele el cuello de "oreja a oreja" a todo enemigo que se rindiera. Con el tiempo y la institucionalización del envilecimiento en la vida política, este "toque a degüello" ha ido incluyendo entre sus significados el de esas consignas no escritas —¡que no queden pruebas!—, tan habituales en los aparatos de los partidos políticos y en cuyo cumplimiento los sectarios de turno, ponen todo su ardor guerrero.

"Toque a degüello", "ajuste de cuentas", "leña al mono", "el que se mueve, no sale en la foto", muchos nombres tiene la faena, tantos como para comprender que el "toque a degüello" no es de derechas, ni de izquierdas, es de las dos porque es el recurso bastardo de los mediocres con poder, y estos están presentes en todos lados. Respecto a las víctimas, de todo hay, ilustres y desconocido, entre los que han sufrido esta modalidad de acoso político; entre los primeros podemos encontrar a la propia Rosa Díez, José Borrell y hace poco el ejemplo nos llegó desde el PP: "han tocado a degüello" contra Monserrat Nebrera: Para ser exactos, hace ya mucho tiempo que "tocaron a degüello" contra ella, más o menos el mismo día que tuvo la osadía de, en un partido que se reclama con una exquisita democracia interna ¿?, presentarse como alternativa a la apuesta "oficial" de Génova, Alicia Sánchez Camacho. No entro en la idoneidad de las candidaturas, no me importa, sino en la indecencia manifiesta de esta actitud del aparato enmerdando sus propios estatutos (Art. 6-c de los Estatutos del PP). lo único nuevo es que hasta ahora, no había surgido la circunstancia adecuada para que, sin que se note demasiado, degollarla públicamente haciéndole pagar su plebeya osadía.


La circunstancia que han elegido como idónea para escenificar la gran mascarada, ha sido la de unas desafortunadas declaraciones que se han exagerado ad infinitum por elementos aparateros de su propio partido, muy por encima de las quejas del PSOE, y esa es la prueba de que lo de menos eran las declaraciones. Lo más triste es que llegadas estas circunstancias hay que dar números para que no se atropellen aquellos que pretendan el "honor" de tirar la primera piedra. ¡la carrera política, es la carrera política!


Pues bien, soy andaluz, de Écija, y a mucha honra, y muy sensible con todo lo que toca a mi tierra y oídas las declaraciones desafortunadas (porque dan pie para que lapiden a su autora, no por la gravedad de lo dicho), tengo que decir que hay que tener muchas ganas de sentirse ofendido para hacerlo por esas palabras destinadas a una andaluza "malaje" porque "malaje" o "saboría", la Maleni, lo es para dar y tomar, dichas por una catalana que no conoce nuestro peculiar vocabulario andaluz. Porque si hubiera dicho —que creo era lo que quería decir— que "la Maleni es una andaluza mu malaje", nadie hubiera podido decirle nada, salvo la "mala sombra" de la Maleni. Pero lo único que así hubiera conseguido sería prolongar algo más su agonía, pues si no era ésta, sería otra ocasión la elegida para "rebanarle el cuello".


Plano corto del cuervo Rockefeller, moviéndose con vaivenes de atrás hacia delante, diciendo: "Toma democracia interna, Moreno". Fundido a negro.

2 comentarios:

Nometoqueslosmondongos | 17 de febrero de 2009, 0:50

Señor Espino, me recuerda otro episodio muy español, la venganza catalana de los Almogávares. Individuos semidesnudos y armados con cuchillos que se enfrentaron a la flor y nata de la caballería de medio mundo destrozándola y conquistando imperios. Todo a base de destripar caballos y no hacer prisioneros. ¿A qué viene esto? Pues que si en UPyD tocaron a degüello hace tiempo contra todo disidente al pensamiento único, hay quién sabe acuchillar las tripas de los caballos y hacer caer al jinete para aprovechar que está en el suelo y degollarlo. No es lo más honorable, pero le garantizo gran satisfacción en la sangre así vertida. (metaforicamente hablando).

Saludos desde las trincheras

Mr. Langley | 17 de febrero de 2009, 14:21

Asi es, yo conozco personalmente a gente que ha trabajado con ella y que dice que su especialidad es la tirania, que es una señora muy desagradable. Si no me equivoco, la mediocridad de la persona hace implicita la tirania en su actitud hacia sus subordinados, precisamente por creerlos subordinados en el sentido mas feo de la palabra.

Espero que podamos ir acabando con esta tendencia de mediocridad y cierta egolatria de los unos, y con la logica de la subsuncion y la servidumbre de los afiliados...en todos los partidos. También quiero apuntar que algunos "sirvientes" cuando consiguen el sillón se olvidan y se comportan justo como les trataron a ellos, no supieron servir a la causa sino que sirvieron a sus superiores y ahora no saben dirigir la causa, solo controlar a sus "inferiores". Cualquiera se vuelve loco cuando se ve mas alto que los demas en el organigrama del partido...

Saludos